La belleza natural

Pulau-Sibu-Map         En mis días de vacaciones en Gelang Patah, en Malasia, he podido hacer una excursión en barca por varias islas del mar del sur de la China. En el breve viaje desde el puerto de Mersing hasta las islas acudían a mi memoria las novelas de aventuras de Sandokán y sus piratas, escritas por Emilio Salgari, que tan ávidamente leí en mi juventud. Al llegar a la primera de las islas, Pulau Hujung, quedé maravillado al comprobar que la realidad era muchísimo más bella que lo que presenta la publicidad occidental, que suele cifrar la felicidad en algo así como estar tumbado en una hamaca bajo una palmera tropical junto al mar.

         Quedé cautivado por tanta belleza natural. Pocas horas antes había anotado en mi cuaderno unas palabras del pensador alemán Romano Guardini: DSC03230“Todas las criaturas son un espejo de la gloria de Dios, por haberlas Él creado y haberlas orlado con un reflejo de su ser. Por eso irradian la gloria y por sí mismas Le alaban, aunque no sean conscientes de esa alabanza”. Ahora estaba buceando en un mar azulado, transparente, en medio de corales bellísimos, bancos de peces multicolores, algas y otras formaciones que nunca antes había visto y volvían a mi memoria una y otra vez las palabras de Guardini. Me extasiaba y pensaba con admiración en los millones de bellísimas realidades del fondo marino —peces, corales e iridiscencias de todo tipo— que nadie va a contemplar nunca; o mejor dicho quizá, que solo van a ser vistas por Dios. A mí la belleza de las criaturas me lleva siempre al Creador.

DSCN0164         Pude también pasear descalzo un buen rato por la arena blanca de la playa desierta, mientras el agua lamía mis pies y el agradable murmullo de las pequeñas olas que morían en la orilla acariciaba mis oídos. “Esto es vivir en el paraíso”, pensé yo, borracho de tanta belleza. Sin embargo, a ratos mi gozo quedaba truncado al contemplar la gran cantidad de envases de plástico, botellas y restos de basura en las arenas de aquella hermosa playa de Pulau Hujung, que es una isla deshabitada.

DSCN0238         Es cierto que en este mar hay algunas zonas con boyas para proteger las colonias de coral; pero me dio la impresión de que los malayos no prestan especial atención a la preservación del maravilloso entorno de estas islas, excepto en aquellos lugares dedicados específicamente al turismo como Pulau Besar, que pude visitar en el regreso. Se trata de una fascinante “cafetería” tropical abierta a todos los mares, rodeada de bungalows para turistas, en la que no faltaban en la primera línea junto a la playa las hamacas bajo las palmeras como las de los anuncios publicitarios. Allí no se veían los envases de plástico y basuras que en la isla anterior tanto me habían impactado.

marcia-moreno         La experta en conservación marina Marcia Moreno me escribe que es importante cerciorarse de dónde viene la contaminación, pues muchas veces la basura es arrastrada desde muy lejos por las corrientes marinas. En última instancia, más que un problema de los anfitriones locales, —en este caso, los malayos—, se trata de un problema de todos; pues todos con nuestro consumo hacemos que se incremente el problema de la basura, sobre todo, en el caso del plástico.

DSCN0166         Me quedé pensando: ¿Por qué los seres humanos estropeamos casi siempre —y quizá sin darnos cuenta— la belleza natural? Probablemente por asociación de ideas venía a mi memoria la escena bíblica de la expulsión del paraíso terrenal. ¿Por qué estropeamos el paraíso? No supe responder a esa pregunta. Sin embargo, en la orilla de la playa recogí unos hermosos fragmentos de coral arrastrados por el mar para recordarme que de ordinario está en nuestras manos el cuidar la belleza natural. Además ahí donde estemos siempre podremos actuar para que nuestro entorno en su misma realidad física sea cada día un poco más hermoso, un poco más natural; podemos intentar al menos que nuestros desechos y basuras no lo ensucien.

640px-Margaritbcn         El poeta catalán Joan Margarit ha recopilado sus textos en prosa en un volumen conjunto con el título genérico Un mal poema ensucia el mundo. Esto que, sin duda, es verdad para un poeta o un escritor, lo es también para cada uno de nosotros: podríamos decir lo mismo de nuestras bolsas de plástico, envases y basuras, pues son capaces —como pude comprobar en Pulau Hujung— de afear cualquier paraíso. Vale la pena poner todo nuestro esfuerzo en recuperar la belleza natural.

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Gelang Patah, Malasia, 29 de junio 2016

Agradezco las correcciones de María Rosa Espot, Catalina Hynes, Ángel López-Amo, Marcia Moreno, Jaume Nubiola y Marta Pereda.

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